Un plan de web por suscripción arranca en 29 €/mes más 190 € de puesta en marcha para una web esencial de autónomo, sube a 59 €/mes si se añade trabajo de visibilidad, y a 89 €/mes para una tienda online esencial. Un desarrollo a medida parte desde 1.200 € de pago único. Lo importante no es cuál suena más barato al mes, sino qué necesita realmente tu negocio.
¿Qué diferencia una web barata de una que vale su precio?
La diferencia no siempre se nota el día del lanzamiento, sino seis meses después. Una web barata suele estar sobre una plantilla genérica sin optimizar, sin estructura pensada para SEO y sin analítica configurada: funciona el primer mes y luego se estanca porque nadie sabe qué mejorar.
¿Qué incluye realmente el precio de una web profesional?
Un presupuesto serio cubre:
- → Diseño a medida o adaptado a tu marca
- → Desarrollo y configuración técnica
- → Redacción o adaptación de los textos
- → Pruebas en distintos móviles y navegadores
- → Formación para actualizar contenido sin depender de nadie
¿Merece la pena una web económica para empezar?
Sí, siempre que sepas para qué sirve: validar una idea, tener presencia mientras arranca algo más grande, o cubrir una necesidad puntual. El problema no es empezar con un plan económico, sino esperar de él el mismo alcance en buscadores que de un desarrollo a medida.
¿Es mejor WordPress o un desarrollo a medida?
Para la mayoría de pymes, WordPress bien configurado es la opción más razonable: rápido de poner en marcha y con un ecosistema enorme de soluciones probadas. Un desarrollo a medida tiene sentido cuando necesitas rendimiento extremo o funcionalidades muy específicas que no cubre ningún plugin.
¿Cómo sé si el precio que me han dado es razonable?
Pide siempre el desglose: cuántas páginas incluye, si el diseño es a medida, si está optimizada para SEO desde el desarrollo y qué pasa después del lanzamiento. Dos presupuestos con la misma cifra final pueden significar cosas muy distintas, compara siempre lo que incluye cada partida, no solo el total.
